lunes, 8 de agosto de 2016

LA SUDÁFRICA SOCIAL

VISIÓN GENERAL
     Sudáfrica es la reina en el baile de máscaras, un puñetazo en el mentón de la lógica deductiva, un teatro de sombras donde la tez blanca escribe el guión. 

     Caminando por Cape Town o circulando en coche por el sur del país nada te indicará que estás en África: los estímulos visuales son perfectamente reconocibles por el cerebro occidental multiculturalizado, las infraestructuras y la red de carreteras generales están en perfecto estado...y la mayoría de las personas, exceptuando los trabajadores de los establecimientos donde consumas, son blancas.

Cape Town desde Table Muntain

Infraestructuras en Cape Town: teleférico

     Además, si para alojarte eliges la opción de Couchsurfing, tu cerebro colapsará definitivamente: casas coloniales, fincas descomunalmente grandes, casas de dos pisos con jardín, casas con patio y jardín interiores...Es evidente que algo no encaja.

     ¿Dónde está ese 80% de población negra? Si la esperanza de vida no llega a los 50 ¿ En qué condiciones vive esa población negra?

     Ambas preguntas tienen las mismas respuestas.

     El esplendor del decorado comienza a resquebrajarse cuando, imposibles de tapar por el telón, ves los enormes townships. Son grandes ( a modo de ejemplo, solamente uno de los que vimos en Cape Town albergaba alrededor del doble de residentes que toda la población de Bilbao. En Soweto, el más grande, viven entre tres y cuatro millones de personas) ciudades paralelas, subciudades de miseria y vergüenza. Infinidad de chabolas de chapa y latón se agolpan sin apenas espacio, y cientos de miles de negros sobreviven hacinados como ganado. Son villas con desarrollo propio donde se han creado servicios y negocios: "chabolas peluquería", "chabolas tienda", "chabolas..."

     Resulta sobrecogedor, pero es aun más impactante comprobar que este intento de deshumanización de la mayoría negra se da a tiro de piedra, a veces literalmente, de la avasalladora opulencia de la minoría blanca ( apenas el 10% de la población).

     De todos modos, parece que poco a poco algo empieza a cambiar. En algunas zonas de los township la construcción de chapa está dando paso al cemento.

township

 

township

     Preguntando sobre ello, nos dijeron que el gobierno lleva unos años desarrollando un plan de vivienda social, mediante el cual derriba las chabolas y edifica pequeñas casas ( demasiado pequeñas) de cemento, que son cedidas a sudafricanos sin recursos, sin coste alguno y en régimen de propiedad de por vida. Se han edificado dos millones y medio en unos 10-15 años y pretenden edificar otras dos millones en los años venideros..


township

 Según la versión de nuestros interlocutores, las condiciones de acceso son acreditar que se es residente del township y no tener ingeso económico alguno. Esperemos que el hecho de no tener que pagar nada por la adquisición de la vivienda, y por ende establecer las bases de una mejora de las condiciones de vida, haga florecer dentro de unos años una clase media fuerte en Sudáfrica. Lamentablemente, estos procesos siempre son más lentos de lo deseado.

     La segunda respuesta a las preguntas planteadas desenmascara definitivamente a la reina...Esto sí es África.

     Una visita a Transkei permite al fin encajar las piezas del puzzle. Cirulando por esta región una única pregunta martillea nuestras cabezas: ¿ De qué vive esta gente?

     Mirando alrededor difícilmente encontramos recurso aprovechable alguno...Quizá este ganado famélico y desnutrido...


carretera y ganado en Transkei

Transkei

     Pequeñísimas edificaciones monoespaciales llamadas hut salpican el paisaje árido por el que se multiplican los transeúntes y autoestopistas, y donde una sola fuente de agua potable abastece a las aldeas circundantes...kms de paseo a pie con el cubo en la cabeza para poder beber y cocinar hoy.

Las infraestructuras están en malas condiciones...cuando al menos "están". Las carreteras van estrechándose hasta de repente, convertirse en caminos de grava, piedra y arena.

Transkei

Conociendo mínimamente el engranaje socioeconómico y cultural de este entorno tu mente sólo puede pensar en la esperanza de vida de esta gente. Dedicados mayoritariamente al ganado, la agricultura y la pesca en un paisaje donde el amarillo resalta hasta doler, utilizan el mismo espacio circular arriba mencionado, de 5 ó 6 metros de diámetro como cocina y sala de estar ( dentro sólo había una cama con su manta y unos cuantos cubos y recipientes apilados) y otro hut adyacente como dormitorio. Sus posesiones las completaban una huerta, gallinas, cerdos, y vacas. Estos últimos animales son especialmente estimados, ya que su precio es altísimo: 8000 rands ( unos 550 euros al cambio en el 2016).

     Si bien aquí también existen paradojas difícilmente explicables ( sonó un teléfono mientras realizábamos la visita), muchas de las tradiciones tribales siguen manteniéndose con relativamente poca evolución. Por ejemplo: cada poblado elige mediante asamblea a su jefe, que es el encargado de dirimir el orden y resolver las disputas. En cambio, existe la figura de un jefe superior, cuyo nombramiento es hereditario, y que tiene bajo su mando jerárquico a los jefes de 5 poblados. Sociológicamente, las mujeres y los hombres siguen teniendo roles diferenciados dentro de la estructura familiar. Asimismo, en el interior del hut las parejas casadas pueden sentarse donde quieran, mientras que los individuos solteros deberán quedarse en lados opuestos del hut según su sexo. Antropológicamente, fuimos testigos de un evento difícilmente sostenible desde la perspectiva de la adquisición de las competencias necesarias para el desarrollo de la vida actual, incluso en ese entorno: un rito de iniciación ( paso de la vida infantil a la adulta) que consistía en que los dieciochoañeros pasaran desnudos bajo una manta y con la cara pintada de blanco dos meses dentro de un hut más grande de lo habitual. Los participantes no pueden salir del hut y dos vigilantes los cuidan durante las 24 horas.

     Pero no todo es inmovilismo.

     Hemos conocido iniciativas que poco a poco comienzan a horadar el denso cuero del tradicionalismo.

     En la desembocadura del río Bulungula existen varios proyectos sociales en marcha. Nosotros pudimos conocer de primera mano la minúscula escuela preescolar de la comunidad, donde profesoras abnegadas se afanan en hacer entender a los resientes del poblado la importancia de la educación en el futuro de sus hijos. Para ello intentan integrar a las madres en el funcionamiento de la escuela, de modo que diariamente distintos familiares acudan a cocinar lo que los niños después comerán. Paralelamente, han acondicionado uno de los hut como biblioteca municipal, y lo mantienen abierto durante todo el día para que las familias que así lo deseen puedan acudir allí a ayudar a sus hijos.

Escuela infantil en Bulungula

     Preguntadas sobre ello, nos dijeron que el analfabetismo es uno de los grandes escollos de la comunidad, y que actualmente estaban replanteándose la manera de abordarlo, pues el primer plan de alfabetización de adultos no les había funcionado.

     Queremos expresar desde aquí nuestra más sincera y profunda admiración por estas trabajadoras, así como nuestra gratitud por su acogida de incandescentes sonrisas. 

Jugando con los niños de la escuela, Bulungula

Aula en la escuela de Bulungula

     A lo largo y ancho de Transkei fuimos viendo enormes bidones cilíndricos verdes al lado de muchos hut. Preguntando, resultó ser una iniciativa gubernamental dirigida a paliar la falta de agua potable en la zona. Almacenando aquí el agua, las familias no se ven obligadas a caminar diariamente hasta la fuente correspondiente.

El agua en Transkei

El agua en Transkei

. Es una medida que, obviamente, mejora las condiciones de vida, pero urge un plan global de estructuras básicas en todo Transkei. De lo contrario, esta gente seguirá padeciendo indefinidamente el hambre para mañana. Lamentablemente, no parece que el desarrollo de esta zona de Sudáfrica esté entre las prioridades a abordar por el gobierno.

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