Mostrando entradas con la etiqueta Joe Slovo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Joe Slovo. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de diciembre de 2016

LA SUDÁFRICA DE LOS SUDAFRICANOS ( PARTE 3)

Sudáfrica es muchas cosas y todas a la vez. Es materia y antimateria conviviendo en el alambre, es arcoiris de belleza exultante, es cautivador anochecer que tornará en abrumador amanecer, es noche cerrada anunciando tormenta que siempre amaina aunque a veces demasiado tarde, es bóveda estrellada preludio de un sol luminoso guardián de rescoldos.

Porque Sudáfrica es todo eso y más, he aquí un relato polifónico hilado con retazos de lo que la gente nos dijo: 

-"Tener un socio de raza negra está bien, pero el gobierno sólo aplica esta ley con los sudafricanos. Yo quise abrir un negocio con un socio de Zimbabwe y no pude...y era completamente negro.

Personalmente prefiero trabajar con personas negras de fuera de Sudáfrica: vienen  a la hora, si no van a acudir llaman por teléfono para avisar...

Los sudafricanos no cumplen porque la ley los protege" ( hombre blanco de unos 60 años, Cape Town)

-"Los jóvenes, para abrir un negocio sin que nadie nos condicione, le pagamos un dinero X a algún conocido negro, incluso a alguien que no conocemos, para que su nombre conste como socio fundador" ( hombre blanco de 31 años, Hermanus)

-"¿ Mañana es fiesta aquí?" ( pregunta que nos hicieron, debido a que al día siguiente eran las elecciones, dos trabajadores jóvenes negros en un supermercado de Cape Town).

 

Protesta del partido ANC en Soweto, Johannesburgo

-"¿ A qué hora cerráis mañana? -No sabemos. -¿Cómo?¿No sabéis a qué hora termináis mañana de trabajar?- No, pregúntadle a nuestro jefe" ( conversación con varias trabajadoras negras en un supermercado de Cape Town).

-"Aquí los negros tienen más difícil terminar la educación básica ( hombre blanco de 24 años, Pretoria)

-"Tenemos una tasa de abandono escolar muy alta. Nuestros alumnos tienen muchos problemas estructurales: drogas, alcohol, pobreza extrema,SIDA, si fallecen sus progenitores el o la hija mayor ha de hacerse cargo de los pequeños..." ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

Township Joe Slovo, Cape Town

-"De todo el profesorado, sólo cobramos 4 ó 5" ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

-"¿ Metodología? No entiendo la pregunta" ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

-"Tenemos un ratio que puede llegar hasta 60 alumnos por profesor ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, donde las aulas están en módulos prefabricados, Cape Town).

-"En una chabola como esta pueden llegar a vivir dos familias enteras ( directora negra de un colegio de primaria del township Joe Slovo, Cape Town, preuntada por cuánta gente vive en cada minúscula chabola de chapa que conforman las viviendas del township).


-"El hombre que conocisteis ayer está manco porque un cocodrilo le arrancó el brazo. Fue con su hijo al río y el cocodrilo atacó al niño. Fue a defenderle y el cocodrilo le llevó el brazo. Salvó la vida de milagro: la única persona que compartía el campamento con ellos era médico, y consiguió contenerle la hemorragia a duras penas hasta que llegó el helicóptero de evacuación ( mujer blanca de 72 años, Cape Town)

 

lunes, 8 de agosto de 2016

ESCUELA DEL TOWNSHIP JOE SLOVO EN CAPE TOWN

Gracias a las gestiones que una pareja de couchsurfers realizó, pudimos entrar a conocer dos centros educativos en un township.

    Estuvimos en un colegio de educación secundaria y en otro de primaria. Nos encontramos con una realidad acorde al contexto sociaeconómico del alumnado, completamente dramática: alumnado con problemas de drogas, alcohol, SIDA, abandono escolar, ambarazaos prematuros, falta de motivación, fallecimiento de progenitores... Pero por esperado, no fue eso lo que más nos impactó. Nos resultó tremendamente doloroso ver la nula autocrítica que los centros efectúan, pues siguen encarando las mismas problemáticas históricas en la relación educador-educando mediante los mismos métodos de siempre...y ellos mismos admiten que no les dan resultado.

    Preguntados sobre la metodología empleada para intentar cautivar al alumnado la respuesta fue de absoluta incredulidad, respondiendo como quien ha de decir una obviedad, que ellas escriben en la pizarra y el alumnado copia. En la misma línea, no tienen planes de integración de los familiares en la educación de sus hijos, no saben exactamente para cuántos alumnos se cocina en la escuela, en el colegio de primaria el alumnado ha de cuadrarse ante la presencia de una directora que gestiona la escuela como si necesitara perentoriamente sentir en sus venas la autoridad...

    Si esta sensación fuera generalizada en los centros educativos de los township, creemos urgentísima la necesidad de un plan conjunto entre gobierno y estamentos educativos en Sudáfrica, en el cual las autoridades aseguren la dotación de infraestructuras físicas a los centros y la formación profesional del profesorado. Del mismo modo, la comunidad educativa necesita un replanteamiento de su labor, dejando de culpar del fracaso exclusivamente al entorno social y buscando nuevas vías de intervención, asumiendo así también su parte de responsabilidad.

     Sabemos que es una labor dificilísima. A fe que lo sabemos.

     Pero es indescriptible la sensación de desazón y aflicción que nos envolvió en estas escuelas, no tanto por las problemáticas inherentes al contexto social, si no por la falta absoluta de reflexión que percibimos entre los responsables de asumir estos déficit como motor de la función transformadora de la educación.

Mural en Soweto

        En Sudáfrica, como en muchas partes del mundo, las paredes tienen la capacidad de hablar. Deseamos de corazón que más temprano que tarde el sistema educativo responsable de los township asuma como máxima este mural que fotografiamos en Soweto. Establecerán así los cimientos sobre los que edificar la emancipación.

       Ánimo compañeras y compañeros, nuestro presente es el futuro de nuestros alumnos.


INSEGURIDAD

    Nosotros no nos hemos sentido inseguros en ningún momento, pero sí queremos apuntar que por el centro de Johannesburgo nos movimos con la ayuda de un nativo. Nos movió en coche y se le notaba nervioso. Nos insistió varias veces en que mantuviéramos los seguros  cerrados y las ventanillas subidas. También vimos a un niño con una pistola ( no supimos dilucidar si era real o de juguete, pero ambos tuvimos la sensación de que muy lograda tenía que estar la réplica...) en una zona rural de Transkei y un arma que no supimos identificar junto a un spray pimienta en la repisa de la entrada de una casa en Onrus.

Orlando Towers, Johannesburgo

Armas en casa, Onrus

Armas en casa, Onrus


    Por lo demás, prácticamente toda la gente con la que nos hemos relacionado ha sido amabilísima. Como ejemplo, recordamos al hombre que sin saber hablar inglés, se implicó profundamente en explicarnos cómo debíamos volver a la carretera tras perdernos en las pistas de grava por las que se accede y se sale de Bulungula. Utilizando el idioma xhosa y el lenguaje corporal, empleó cerca de un cuarto de hora en asegurarse de que le entendíamos.

Buscando Bulungula

Y no es ni de lejos la única muestra de hospitalidad y amabilidad que hemos recibido.

    Nos ha gustado, además, el caracter amable y alegre de la población: aquel hombre que se sumó al free tour en Cape Town para agradecer las palabras inclusivas del guía  y contarnos su propia historia familiar, el camarero con el que bailamos en la cafetería del aeropuerto de Lanseria, los miembros de la empresa de seguridad privada que se ofrecieron a que les siguiéramos en coche para que tomáramos la ruta correcta, el couchsurfer que nos llevó en su coche al aeropuerto a las 3:30 de la mañana, las gestiones que realizaron para que pudiéramos acceder a la escuela del township Joe Slovo...y un largo etc.

Con todo lo contado colocado sobre ambos platos de la balanza, le corresponde a cada lector decidir qué es lo que lleva el río cuando suena.

     Nosotros  tenemos claro que  nos traemos en nuestro petate emocional un enorme sentimiento de agradecimiento.