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martes, 24 de enero de 2017

ROBERT SOBUKWE, EL UNICO PRESO DOBLEMENTE AISLADO EN ROBBEN ISLAND



La metáfora surgió para atenuar la crueldad de lo literal, para edulcorar la consecuencia del impacto en la sien de la conciencia. Es, por llamarla de alguna forma, cicerone del shock, guía del espasmo, candor que templa el filo de la narración directa para que no sientas la hoja horadando, lacerando.
Si quiere castigarse al preso per sé castigado, se le someterá a régimen de aislamiento. Isla mentirosa de cuatro paredes sin océano ni brisa, lúgubre interrupción del desarrollo personal, retirada de lo más vital de control exógeno: la interrelación.
Robben island  fue hogar de focas y prisión para personas. Separada de Cape Town por alrededor de 12 kilómetros de mar, se convirtió en el basurero blindado donde vertir los focos contagiosos. El estado sudafricano encerró allí la lepra primero y la lucha por los derechos humanos después.
Robben island, en el mar, desde Table Mountain

El cautiverio de Nelson Mandela, cuyo carisma presidió Sudáfrica tras recuperar la libertad, sirvió para dar a conocer la existencia de esta porción de tierra regida por leyes de excepción.
Sin embargo, por paradójico que parezca, Mandela no fue catalogado por el sistema como preso político. Fue condenado por "sabotaje" y "conspiración". Por eso, aunque sí tuvo menos derechos que cualquier preso común de esa época en aquel lugar ( como todos los acusados por esos delitos), hubo otro hombre al que se le punió aun con mayor crueldad.
El trato para con Robert Sobukwe transciende los recursos del lenguaje. Castigado, éste sí, por "delitos políticos" ( delitos que no implicaban el uso de la violencia. En su caso, incitar a los sudafricanos a la desobediencia y a  que exigieran la derogación de ciertas leyes), vivió aislado dentro de una isla. Y no es pleonasmo. Es, como mucho, metáfora cautiva en la literalidad.
Complejo de confinamiento, en soledad, de Robert Sobukwe

Mientras los demás presos compartían penurias, esperanzas, terrores, dolores, palabras, quizá ( quiero creer) ocasionales sonrisas furtivas, lágrimas, recuerdos y proyecciones dentro del mismo edificio, Sobukwe sobrevivió sin compañía, durante seis años, en una celda fuera del complejo principal.
Los funcionarios encargados de su vigilancia tenían orden expresa de no hablarle, y no tenía contacto con los reclusos.
Robert Sobukwe entre otros iconos anti apartheid

A la única persona que pudo hablar con él, una diputada sudafricana ( este dato no lo tenemos confirmado) que debido a su rango obtuvo permiso para visitarlo cada unos cuantos meses, llegó a decirle: " se me está olvidando hablar".
No sé si existe metáfora, término, figura o palabra que defina lo que parece un intento consciente de bestialización.
A Robert Sobukwe lo encerraron dentro de una cárcel dentro de una prisión dentro de una isla. Y sólo.
Es el desarraigo elevado a la enésima potencia. A Robert Sobukwe le privaron de algo que para el sistema era  más valioso que la propia libertad: un entorno que transformar.
El título de su biografia es lo suficientemente elocuente como para definir su elección de vida y la asunción consciente de las consecuencias que, intuía, acarrearía.
 "How can man die better".
Duro y conciso.
"Cómo puede un hombre morir mejor".

viernes, 6 de enero de 2017

EL TRANSPORTE EN SUDÁFRICA

Nosotros, durante un mes, utilizamos tres medios de transporte.
La mayoría del viaje lo hicimos en coche alquilado. Fue un pequeño Ford Figo blanco, y aguantó como un campeón los más de 5000kms que le hicimos.
Con este coche recorrimos más de 5000kms
Sudáfrica es un país extenso, con grandes distancias que recorrer ( el sur es relativamente cómodo, pero a medida que subes las distancias aumentan), y una red principal de carreteras de buena calidad. Apenas hay peajes, y los que pasamos ( por ejemplo antes de llegar a Tsitsikamma) no son caros.
La mayoría de las carreteras son de un carril de ida y otro de vuelta, pero los sudafricanos han ideado un código de circulación no escrito mediante el que facilitarse la circulación: aprovechan la gran anchura de los arcenes para echarse a un lado y permitir el adelantamiento al que llega por detrás.
Código oficioso de adelantamiento
Educados y amables como son, aquel que te adelante activará las luces de emergecia para agradecer la cortesía, tu ráfaga de luces largas dirá "de nada".
red pricipal de carreteras, Sudáfrica

Curioso...Y una locura hasta que descifras el código.
Las carreteras secundarias son de peor calidad, pero encontramos obras de acondicionamiento y ampliación en gran parte del país, como llegando a Free State o a lo largo de gran parte de la provincia de Mpumalanga.
carretera secundaria, Sudáfrica

Trabajadoras calentándose con una hoguera. Obras camino de los Drakensberg

Eso sí, estás en África, por lo que si quieres disfrutar de alguna de las perlas del país deberás aventurarte necesariamente en algunas pistas sin asfaltar...y en caminos de baches ( así descubrimos Bulungula) que te retrotraerán a tu niñez en aquellas añoradas barracas saltarinas de las ferias de los pueblos.
camino sin asfaltar, Bulungula

La comodidad en la conducción disminuye en las ciudades, aunque por distintas razones dependiendo del tipo de ciudad. En aquellas "occidentalizadas" como Cape Town o Johannesburgo la densidad de tráfico puede llegar a ser demencial. Súmesele a esto que en los stops tiene preferencia el que antes llegue...Y que nosotros aun hoy no tenemos del todo claro a qué semáforo hay que obedecer                ( creemos que la prioridad la marca el que esté en la dirección a la que quieres ir, no el que tienes inmediatamente delante. De todos modos, admitimos nuestra total ineptitud descodificando esta regla).  Pero África sorprende, y curiosamente, el día que en el barrio de Johannesburgo donde nos alojábamos se averiaron los semáforos, el tráfico fluyó más ordenado que nunca. Era un cruce de cuatro carriles y cuatro direcciones. Eficiente autogestión, sí señor. Y un poema nuestra cara cuando percibimos que no funcionaban...
En las ciudades "africanizadas" el problema es el caos de idas y venidas de todo tipo de vehículos, sin orden aparente a ojos de dos novatos en estas lides. Agregad peatones cruzando por doquier y animales ( domésticos algunos, véase cerdos y gallinas; Salvajes otros, como los monos) invadiendo la calzada...O decenas de taxis tocando el claxon al mismo tiempo para atraer clientes ( ¿?   ¡! )...Toda una experiencia.
saludos "on the road"

Hay que tener muchísimo cuidado, y esto en todos lados, con las furgonetas que ejercen de taxis. Conducen muy, y remarcamos el muy, temerariamente.
En Cape Town, quien no quiera conducir, puede aprovechar el gran servicio que ofrece "mycity bus". Es una línea de autobuses bien organizada que conecta los principales núcleos de la urbe. Nosotros la convertimos en nuestro principal medio de transporte. Los últimos días utilizamos también el tren para llegar al barrio de nuestros couchsurfers. En este caso la experiencia fue menos agradable: sufrieron grandes retrasos que masificaron los vagones, e incluso se originó una pelea en la estación principal. Las paradas no están bien iluminadas y la limpieza no es la mejor. Asimismo, las puertas se cierran y desbloquean manualmente, dando origen a escenas tales como hacer parte del trayecto con las puertas del vagón abiertas porque los viajeros más cercanos a la puerta deseaban sentir el aire...o sacar la cabeza con el tren en marcha. La entrada y salida en los tornos de la estación principal tenía un punto caótico, ya que los tornos no funcionaban, y por lo tanto, comprobaban todos los billetes visualmente. Nada especialmente grave en todo caso ( a excepción quizá de los "suicidas" inconscientes de "cabeza sobrante"). Aunque más tarde de lo previsto en ocasiones, terminamos llegando siempre a nuestro destino.
En Johannesburgo, el tren al que subimos para salir del aeropuerto nos pareció muy caro, pero ninguna queja en cuanto al servicio.
Por último, y aunque nosotros no lo utilizamos, queremos nombrar el "bazzbus", pues les será de utilidad a aquellos que no quieran alquilar un coche. Esta línea de autobuses hace la ruta uniendo todos los backpackers del país, por lo que el viajero puede subirse y bajarse directamente en el hostel que decida. Sabemos gracias a gente que allí conocimos, que llamándoles con antelación, pueden incluso llevar solamente la mochila al backpacker solicitado, liberando así al viajero del peso de la mochila, facilitándole la ruta a pie si así lo desea. Sobre la calidad del servicio no podemos opinar.
Asimismo, existen vuelos internos relativamente asequibles, aunque a horas intempestivas...y como en nuestro caso entre Johannesburgo y Cape Town, en aeropuertos muy alejados de la ciudad.
Queremos cerrar este post agradeciendo explícita y públicamente a Oan, nuestro couchsurfer en Johannesburgo, su inestimable ayuda y generosidad. Nos llevó al aeropuerto de Lanseria ( a más de media hora en coche desde el centro ) a las 4 de la mañana. No sabemos si hubiéramos podido llegar a tiempo sin él.
So, Oan, thank you.






¡Ah! ¡Se nos olvidaba lo más esencial!  Circulan por la izquierda.

domingo, 11 de diciembre de 2016

LA SUDÁFRICA DE LOS SUDAFRICANOS ( PARTE 3)

Sudáfrica es muchas cosas y todas a la vez. Es materia y antimateria conviviendo en el alambre, es arcoiris de belleza exultante, es cautivador anochecer que tornará en abrumador amanecer, es noche cerrada anunciando tormenta que siempre amaina aunque a veces demasiado tarde, es bóveda estrellada preludio de un sol luminoso guardián de rescoldos.

Porque Sudáfrica es todo eso y más, he aquí un relato polifónico hilado con retazos de lo que la gente nos dijo: 

-"Tener un socio de raza negra está bien, pero el gobierno sólo aplica esta ley con los sudafricanos. Yo quise abrir un negocio con un socio de Zimbabwe y no pude...y era completamente negro.

Personalmente prefiero trabajar con personas negras de fuera de Sudáfrica: vienen  a la hora, si no van a acudir llaman por teléfono para avisar...

Los sudafricanos no cumplen porque la ley los protege" ( hombre blanco de unos 60 años, Cape Town)

-"Los jóvenes, para abrir un negocio sin que nadie nos condicione, le pagamos un dinero X a algún conocido negro, incluso a alguien que no conocemos, para que su nombre conste como socio fundador" ( hombre blanco de 31 años, Hermanus)

-"¿ Mañana es fiesta aquí?" ( pregunta que nos hicieron, debido a que al día siguiente eran las elecciones, dos trabajadores jóvenes negros en un supermercado de Cape Town).

 

Protesta del partido ANC en Soweto, Johannesburgo

-"¿ A qué hora cerráis mañana? -No sabemos. -¿Cómo?¿No sabéis a qué hora termináis mañana de trabajar?- No, pregúntadle a nuestro jefe" ( conversación con varias trabajadoras negras en un supermercado de Cape Town).

-"Aquí los negros tienen más difícil terminar la educación básica ( hombre blanco de 24 años, Pretoria)

-"Tenemos una tasa de abandono escolar muy alta. Nuestros alumnos tienen muchos problemas estructurales: drogas, alcohol, pobreza extrema,SIDA, si fallecen sus progenitores el o la hija mayor ha de hacerse cargo de los pequeños..." ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

Township Joe Slovo, Cape Town

-"De todo el profesorado, sólo cobramos 4 ó 5" ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

-"¿ Metodología? No entiendo la pregunta" ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

-"Tenemos un ratio que puede llegar hasta 60 alumnos por profesor ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, donde las aulas están en módulos prefabricados, Cape Town).

-"En una chabola como esta pueden llegar a vivir dos familias enteras ( directora negra de un colegio de primaria del township Joe Slovo, Cape Town, preuntada por cuánta gente vive en cada minúscula chabola de chapa que conforman las viviendas del township).


-"El hombre que conocisteis ayer está manco porque un cocodrilo le arrancó el brazo. Fue con su hijo al río y el cocodrilo atacó al niño. Fue a defenderle y el cocodrilo le llevó el brazo. Salvó la vida de milagro: la única persona que compartía el campamento con ellos era médico, y consiguió contenerle la hemorragia a duras penas hasta que llegó el helicóptero de evacuación ( mujer blanca de 72 años, Cape Town)

 

sábado, 26 de noviembre de 2016

LA SUDÁFRICA DE LOS SUDAFRICANOS ( PARTE 2)

Sudáfrica es muchas cosas y todas a la vez. Es materia y antimateria conviviendo en el alambre, es arcoiris de belleza exultante, es cautivador anochecer que tornará en abrumador amanecer, es noche cerrada anunciando tormenta que siempre amaina aunque a veces demasiado tarde, es bóveda estrellada preludio de un sol luminoso guardián de rescoldos.

Porque Sudáfrica es todo eso y más, he aquí un relato polifónico hilado con retazos de lo que la gente nos dijo: 

-"Lo mejor de Johannesburgo son la gente y la energía. Lo peor el tráfico...y también la gente" (hombre blanco de 24 años, Johannesburgo).

-"African rules? No rules" (hombre blanco de 32 años, Onrus)


Seguridad

 -"Tuvimos una suerte inmensa con Mandela. La mayoría de nosotros, después de 27 años encarcelados y con todo lo que le hicieron, habríamos salido con ganas de matar a todos" ( hombre blanco de unos 60 años, Cape Town).

-"Aquí convertimos en negocio cualquier problema" (hombre blanco de 32 años, Onrus).

-"Si hay algún problema yo decido quién tiene razón y quién no y el culpable debe compensar al otro" ( hombre negro, jefe de poblado, Bulungula)

-"Cambiar las cosas en Transkei es difícil, porque es difícil llegar a acuerdos con los jefes tribales, quieren mantener su liderazgo" (hombre blanco de unos 60 años, Cape Town).

 

Hut en construcción

-"Tratamos de concienciar a la gente, y hoy en día, estamos creando un nuevo plan de alfabetización de adultos, porque el anterior no nos dio resultado...Dejaron de venir al de poco tiempo" ( mujer negra de unos 40 años, Bulungula)

-"Por fin está empezando a descender la tasa de natalidad,  creo que a medida que la gente va consiguiendo vivienda propia" ( hombre blanco de unos 60 años, Cape Town).

 

Transkei

  -"Ya hay agua corriente en la mayor parte del país" ( mujer de 62 años, Cape Town)

-"Tenemos un problema serio de alcohol y drogas" ( mujer de unos 65 años, Porth Elizabeth)

domingo, 9 de octubre de 2016

LA SUDÁFRICA DE LOS SUDAFRICANOS (PARTE 1)

Sudáfrica es muchas cosas y todas a la vez. Es materia y antimateria conviviendo en el alambre, es arcoiris de belleza exultante, es cautivador anochecer que tornará en abrumador amanecer, es noche cerrada anunciando tormenta que siempre amaina aunque a veces demasiado tarde, es bóveda estrellada preludio de un sol luminoso guardián de rescoldos.

Porque Sudáfrica es todo eso y más, he aquí un relato polifónico hilado con retazos de lo que la gente nos dijo: 

- " Soy descendiente de la tradición KhoiSan, pero mis dos nombres son herencia de los colonos: uno es holandés y el otro británico...Por lo tanto, soy el reflejo de los esclavos y los amos...Hoy necesitamos de la implicación de todos para sacar adelante Sudáfrica" ( hombre mestizo de unos 60 años interrumpiendo el free tour en Cape Town).

-"Han edificado dos millones y medio de casas en los township, y quieren edificar otros dos millones y medio. Se les da a los residentes en el township gratis y para siempre" ( hombre blanco de más de 60 años, Cape Town).

-"Mientras que en Sudáfrica la inmensa mayoría de la población es negra, en Cape Town la mayoría son mestizos...quizás por eso sea más fácil históricamente la convivencia en  Ciudad del Cabo si la comparamos con las otras grandes ciudades" ( hombre blanco de unos 35 años, Cape Town).

-"En Durban está la mayor colonia india del mundo" ( mujer blanca de unos 70 años, Porth Elizabeth).

-"He vivido en Zimbabwe y en Namibia. Me quedo en Sudáfrica" ( hombre negro zimbabuense de unos  50  años, Graskop).


lunes, 12 de septiembre de 2016

DIARIO DE VIAJE (PARTE 1)

DIARIO DE VIAJE

1- Día 1 - 4: CAPE TOWN

Ciudad del Cabo es la segunda ciudad más poblada de Sudáfrica después de Johannesburgo.

El país tiene 11 idiomas oficiales, que son Afrikaans, Inglés, Ndbele, Sotho del Norte, Sotho, Swati, Tsonga, Tswana, Venda, Xhosa y Zulú, aunque el idioma de los negocios son el inglés y el Afrikaans.

La moneda de Sudáfrica es el Rand sudafricano, cuyo código de divisa es ZAR (ahora mismo el cambio está a 10 ZAR = 0,61 €). Se puede cambiar el dinero en los bancos, hoteles, tiendas grandes y restaurantes, y además, hay cajeros automáticos por todo el país y en todas las ciudades, incluyendo en centros comerciales y gasolineras, que aceptan todas las tarjetas internacionales de débito y de crédito.

Lo primero que hicimos al aterrizar en el aeropuerto fue cambiar Euros por ZAR allí mismo, en una oficina de cambio de dentro del aeropuerto (tiene el mismo coste que hacerlo fuera, o incluso menos que hacerlo desde un cajero automático, pues en éstos la mayoría de las veces cobran comisión). Seguido salimos del lugar para ir hasta el centro, y para ello primero tuvimos que evitar a los taxistas que nos invadieron para ofrecernos viajar con ellos (dispuestos a regatear) y seguido nos dirigimos a la parada de autobús MyCity bus http://myciti.org.za/en/home/ que estaba justo enfrente de la puerta principal de salida. Allí mismo en la taquilla tuvimos que comprar la tarjeta recargable (30 ZAR) y cargarla (solo se puede recargar en varios puntos concretos de la ciudad) de dinero (cada viaje cuesta 70 ZAR) que nos valdría después para viajar con este fantástico servicio de autobuses por una gran parte de Ciudad del Cabo.

Hay que recordar que por aquí se conduce por la izquierda, dato importante si se quiere coger después un coche de alquiler para recorrer el país. Nosotros lo hicimos con la compañía First, en la calle Loop 49 del centro de la ciudad, pero es importante saber que es posible encontrar todas las diferentes compañías en el aeropuerto.
Otro dato curioso a la hora de conducir es que las carreteras tienen unos arcenes tamaño carril, los cuales son utilizados muy frecuentemente, ya que si se ve que el de detrás quiere adelantarte, tendrás que incorporarte al arcén y moverte por éste para que el de detrás te pase, y una vez sucede esto, quien ha adelantado dará las luces de emergencia a modo de agradecimiento, y tú, en señal de cortesía, responderás dándole las largas.
También es importante saber que los vehículos que funcionan como taxis (oficiales o no, pues hay un montón) suelen conducir de forma bastante temeraria, y además, utilizan el claxon constantemente y a todas horas con el fin de llamar la atención y conseguir clientes (una auténtica locura).  

En cuanto al alojamiento tuvimos la gran suerte de poder alojarnos en casa de gente local gracias al programa de CS, aunque también es posible hacerlo en B&B, hoteles, habitaciones de alquiler o en Backpackers. En cuanto a esto último decir que hay un libro guía muy útil que se puede conseguir tanto en oficinas de turismo como en los mismos backpackers llamado Coast to Coast http://www.coasttocoast.co.za/ en el que se detallan todos los backpackers de todo el país, los cuales están comunicados por un servicio de autobuses llamado bazbus http://www.bazbus.com/ ), algo muy cómodo que le permitirá recorrer gran parte del país sin tener que utilizar coche propio.

Durante los 4 días que estuvimos en esta maravillosa ciudad, anduvimos por el centro, hicimos un par de treckings por el Table Mountain y el Lion´s head e hicimos una bonita ruta por la costa parando en una playa llamada Hout Bay en la que pudimos ver focas ahí mismo, hasta la gran zona de viñedos de Stellenbosch, donde pudimos visitar una Wine Farm llamada Webersburg.


  • City centre

El centro de la ciudad de Cape Town es un vital, bullicioso y europeizado núcleo urbano atravesado por largas avenidas paralelas interconectadas. Long street, jalonada a ambos lados por multitud de backpackers, late día y noche atrayendo a la ciudad madre al turista ávido de energía. Esta calle fue nuestro punto de referencia para orientarnos por el centro. De aquí sales y aquí volverás.



Caminando en dirección a Kloof street, mirando hacia la derecha ( o hacia arriba, que viene a ser lo mismo), verás en un momento dado un pintoresco barrio de casas coloridas. Es Bo-Kaap, el asentamiento que los inmigrantes malayos desarrollaron y evolucionaron hasta su estado actual. A nosotros nos desilusionó, pues no nos pareció que estuviera bien cuidado y conservado.


Callejeando por el centro, siempre encontrarás una bocacalle o una pequeña plazoleta que te llame la atención. Nosotros pasamos un rato en un pequeño y coqueto mercadillo de artesanía situado en Greenmarket square, estratégicamente ubicado para aprovechar el incesante flujo de turistas ( es un punto histórico de la ciudad, y desde donde arrancan los free tour). Por cierto,  aquel que tenga el hedonismo por bandera o simplemente le apetezca un pequeño placer puntual, que sepa que el café que nos sirvieron en Barans, la cafetería de la esquina desde donde salen los free tour, estaba delicioso.

La sensación de espejismo que nos invadió durante gran parte del viaje comenzaba a germinar, y para hacerle frente, decidimos “buscar algo de África en África” ( esa fue la paradójica frase que encontramos para definir nuestro estado). Curiosamente, no había que caminar mucho. Pocas calles más abajo la lustrosidad decaía y el color de piel de nuestros circunstanciales conciudadanos se oscurecía. Y así llegamos al bazar de comida oriental, donde la oferta de comida asiática es muy variada. Si eres aficionado a este tipo de recetas, pagarás poco, comerás mucho, y  te picará aún más. Además, también es posible degustar comida italiana o turca.


En este lugar tuvimos contacto por primera vez con la descorazonadora mendicidad infantil, y nos llamó la atención la reacción de unas jóvenes sudafricanas ante la petición de limosna que los críos nos hicieron: esperaron disimuladamente hasta que se apartaran de nuestro lado, y aún más disimuladamente les dieron un par de monedas mientras los expulsaban del bazar. Éramos los únicos turistas, a excepción de un solitario y altísimo rubio que deambulaba abstraído con su mochila.

Unos metros más abajo de la entrada al bazar están el antiguo ayuntamiento y la gran plaza frente a la que se alza ( dedicaremos más tiempo a este histórico emplazamiento en la entrega de nuestra última semana en Sudáfrica). En ese momento no lo sabíamos, pero estábamos en un lugar icónico para la Sudáfrica democrática, en uno de los puntos claves de la Historia. Pero, en aquel instante, como la ignorancia es atrevida, sólo nos interesaba el gran mercadillo de objetos de segunda mano porque, este sí,  estaba claramente orientado al consumo de los ciudadanos nativos.


Para terminar, mencionamos la plaza de la zona de Adderley donde se encuentra la estación de tren “Cape Town”. Es una plaza abierta y extensa desde la que se divisa al fondo Table mountain. Es un buen lugar para observar el trasiego de la marabunta plantándole cara a la rutina  y para sacarse una foto “typical foreigner” en el marco gigante que encuadra la montaña.. Existen varios  marcos como éste en distintos puntos de la ciudad.
De cómo coger el tren y la experiencia en trayectos mejor hablamos en una entrada futura...

* Table Mountain

Se puede acceder hasta la base de la montaña (363m sobre el nivel del mar) con el autobús MyCityBus, y una vez allí, existen dos opciones para subir a la montaña: el cable o a pie.

La tarifa del teleférico es de 240R i/V o 125R un solo trayecto, aunque los niños, estudiantes y personas de tercera edad pagarán más o menos la mitad. Los tickets pueden comprarse online, o también en la oficina que tienen allí mismo (en alta temporada es recomendable ir temprano para evitar las largas filas que se producen).

En cuanto al horario, decir que la primera subida comienza a las 8:30, y la última se realiza a las 18:00, y para bajar, la última se realiza a las 19:00 (aunque supongo que dependiendo de la época del año esto puede cambiar).  

Más información en http://www.tablemountain.net/blog

Nosotros subimos en teleférico y bajamos caminando, y la verdad es que nos quedamos más que satisfechos de haberlo hecho así.
La dificultad de la ruta de senderismo es mínima pero hay bastante desnivel (la cima está a unos 1100m.), por lo que ni subir en teleférico y bajar andando, ni subir andando y bajar en teleférico, son opciones perfectas: si se elige subir a pie es posible que llegue algo cansado (el principio y fin son escaleras y cuestas con bastante pendiente), y si se opta por bajar a pie, se cansará menos pero es posible que se sufran las consecuencias de las agujetas los próximos dos días ;)

En cuanto al teleférico decir que es una cabina redonda en la que entran unas 65 personas, es de cristal y gira 360º mientras sube o baja (menos de 5 minutos), por lo que mientras se coloque uno al lado de la cristalera, podrá observar la magnífica vista desde diferentes ángulos.  Recomendamos ser las últimas personas en entrar en la cabina ( al subir), ya que al dar ésta una vuelta completa sobre su eje, terminaréis el trayecto en la misma posición en la que lo comenzasteis.En consecuencia, al llegar al punto más alto de la montaña tendréis frente a vosotros toda la ciudad de Cape Town.


Una vez arriba, el lugar es maravilloso, y podrán seguir disfrutando de las espectaculares vistas y podrán realizarse diferentes rutas mediante las que saborear los hermosos paisajes.


También decir que al lado de las taquillas hay un pequeño bar en el que se puede tomar algo de beber o también algún tentempié por un precio razonable, y una vez arriba, también hay otro restaurante y baños.

De todos modos, es importante tener en cuenta el tiempo, pues los días nublados pierde toda la gracia …


* Lion´s head

A un lado del Table Mountain está este precioso monte que sin duda alguna, merece la pena visitarlo. Se puede acceder hasta ahí también en MyCityBus, aunque esta vez habrá que caminar algo más hasta llegar al comienzo de la ruta.
Es un monte fácil pero rocoso, por lo que mientras que la subida comienza siendo camino, a mitad de trayecto empiezan las escaleras y rocas que habrá que ir subiendo y trepando hasta la cima.





* Stellenbosch
El valle de Stellenbosch (a unos 50km. de Ciudad del Cabo) es el más grande de las dos principales regiones vitivinícolas de Sudáfrica. Esta zona está salpicada de Wine Farms, los cuales son algo parecido a una mezcla entre hotel rural con bodega propia y restaurante de lujo, todo ello rodeado naturaleza que transmite una increíble sensación de paz y tranquilidad.
   

sábado, 13 de agosto de 2016

ITINERARIO

- Día 1-4 Cape Town

- Dia 5 Bettys Bay- Hermanus - Onrus
- Día 6 The Hoop - Cape Agulhas - Hermanus - Onrus
- Dia 7 Mossel Bay - Knysna
- Dia 8 Brenton on Sea - Pletenberg Bay - Knysna
- Día 9 Tsitsikamma
- Día 10 Tsitsikamma - Jeffreys Bay - Port Elizabeth
- Día 11 Addo Elephant National Park - Port Elizabeth
- Día 12 Port Elizabeth
- Día 13 East London
- Día 14 Bulungula
- Dia 15 Bulungula
- Dia 16 Pietermaritzburg
- Día 17 Drakensberg - Cathedral Natural Park
- Día 18 Drakensberg - Amphitheatre
- Día 19 Sabie
- Día 20 Kruger National Park
- Día 21 Kruger National Park - Graskop
- Día 22 Panorama Route - Graskop
- Día 23-26 Johannesburg
- Día 27-30 Cape Town 



lunes, 8 de agosto de 2016

INSEGURIDAD

    Nosotros no nos hemos sentido inseguros en ningún momento, pero sí queremos apuntar que por el centro de Johannesburgo nos movimos con la ayuda de un nativo. Nos movió en coche y se le notaba nervioso. Nos insistió varias veces en que mantuviéramos los seguros  cerrados y las ventanillas subidas. También vimos a un niño con una pistola ( no supimos dilucidar si era real o de juguete, pero ambos tuvimos la sensación de que muy lograda tenía que estar la réplica...) en una zona rural de Transkei y un arma que no supimos identificar junto a un spray pimienta en la repisa de la entrada de una casa en Onrus.

Orlando Towers, Johannesburgo

Armas en casa, Onrus

Armas en casa, Onrus


    Por lo demás, prácticamente toda la gente con la que nos hemos relacionado ha sido amabilísima. Como ejemplo, recordamos al hombre que sin saber hablar inglés, se implicó profundamente en explicarnos cómo debíamos volver a la carretera tras perdernos en las pistas de grava por las que se accede y se sale de Bulungula. Utilizando el idioma xhosa y el lenguaje corporal, empleó cerca de un cuarto de hora en asegurarse de que le entendíamos.

Buscando Bulungula

Y no es ni de lejos la única muestra de hospitalidad y amabilidad que hemos recibido.

    Nos ha gustado, además, el caracter amable y alegre de la población: aquel hombre que se sumó al free tour en Cape Town para agradecer las palabras inclusivas del guía  y contarnos su propia historia familiar, el camarero con el que bailamos en la cafetería del aeropuerto de Lanseria, los miembros de la empresa de seguridad privada que se ofrecieron a que les siguiéramos en coche para que tomáramos la ruta correcta, el couchsurfer que nos llevó en su coche al aeropuerto a las 3:30 de la mañana, las gestiones que realizaron para que pudiéramos acceder a la escuela del township Joe Slovo...y un largo etc.

Con todo lo contado colocado sobre ambos platos de la balanza, le corresponde a cada lector decidir qué es lo que lleva el río cuando suena.

     Nosotros  tenemos claro que  nos traemos en nuestro petate emocional un enorme sentimiento de agradecimiento.

TRAS LOS PASOS DE NELSON MANDELA


    Una de las razones de nuestro viaje era intentar comprender en la medida de lo posible la evolución cognitivo-emocional de uno de los iconos de nuestra adolescencia, Nelson Mandela, asumiendo en los contextos reales, aunque con la perspectiva del tiempo transcurrido, la sinrazón del Apartheid y el desarrollo de la lucha de liberación.

Nelson Mandela, Museo del Apartheid

    -Transkei.

      En esta árida región fue donde nació y pasó su infancia. Era hijo de un jefe de la tribu xhosa, y asistiendo a las asambleas comunitarias fue como aprendió los fundamentos de los principios de igualdad y respeto mutuo, así como el del valor de la palabra como nexo de unión.

      Afortunadamente para nosotros, en la desembocadura del río Bulungula existe un proyecto social que posibilita en cierta medida la inmersión social en la cotidianeidad de una comunidad xhosa. El alojamiento estilo backpacker, aunque preparado para el turista, es una parte más del poblado, por lo que convivirás con ellos durante los días que te alojes: les verás a tu lado secando chili, haciendo la colada en el río, pastoreando, transportando agua, jugando...

Bienvenida en Transkei


Construyendo el presente en Transkei

     Del mismo modo, el establecimiento ofrece la posibilidad de ir a conocer el poblado, así como la escuela preescolar sobre la que hemos hablado en la sección de la Sudáfrica social.

    A nosotros, en la visita, nos llevaron a conocer al jefe del poblado, con quien departimos ( con ayuda de una interprete local ) dentro de su propio hut ( experiencia también explicada en la sección "Sudáfrica social") . También compartimos cerveza local en el bar de la comunidad.

Bar en Bulungula, Transkei

Obviamente no es suficiente para comprender en profundidad la infancia de Mandela, pero sí que aporta al menos una idea muy general.

      -Soweto.

Es el township de Johannesburgo donde vivió su juventud y la base desde la que dinamizó su lucha contra el apartheid en aquellos primeros pasos. Acrónimo de South Western Townships, es el township más grande del país.

 En cambio, la visita hoy en día poco aporta en aras a entender el contexto en el que se prendió la hoguera de la lucha. La calle Vilakaazi, donde vivían Nelson Mandela y Desmond Tutu ( única rúa en el mundo donde residieron dos premios Nobel de la paz) es ahora un enorme souvenir a tamaño real. Es una calle con servicios e infraestructuras del primer mundo en el mismo corazón de las condiciones de vida tercermundistas. Por lo tanto, para entender el contexto social en el que prendió la mecha es de más ayuda conducir durante 10 minutos por las calles adyacentes.

Gracias a la vida, tampoco las calles circundantes están en la misma situación que hace 30 años,  pues la mayoría de las casas son ahora de cemento ( plan de desarrollo social de los township explicado en la sección Sudáfrica social).

 De todas formas, a lo largo y ancho del país sudafricano encontramos township aun sin desarrollar, por lo que bastará observar estos asentamientos que te irás encontrando a los lados de las carreteras para hacerte una idea elemental de lo que era el contexto globalizado de la Sudáfrica del apartheid.

Segregación en un township, Cape Town

 Para el que desee comprender el sistema del Apartheid en profundidad es muy recomendable la visita al Apartheid Museum, situado a 20 minutos de Soweto en coche. El museo está exquisítamente planificado y ofrece una experiencia multidimensional, aunando la típica exposición de objetos reales con una multiplicidad de sensaciones provenientes tanto de la organización física del interior como del dominio de la intensidad lumínica. 

Los accesos al edificio principal están divididos entre una puerta para blancos y otra para no blancos, asestándote así el primer crochet antes incluso de que hayas sobrepasado el umbral. Ya estás alerta, ya empiezas a tambalearte. El interior te noqueará. 

Segregación, Apartheid museum


Tras atravesar una zona de transición a través de pasillos separados ( jalonados de objetos reales referentes a la clasificación racial y a la exclusión institucionalizada) según la raza correspondiente, comienza un recorrido concebido a modo de línea temporal a través de la historia de Sudáfrica.

Segregación, Apartheid museum

 Estos primeros años que cruzas van aportándote el contexto general que sirvió de soporte al nacimiento del Apartheid. Al mismo tiempo, la estrechez y la oscuridad de los corredores por los que transitas van sumiéndote en una atmósfera opresiva e incómoda, que alcanzará su cénit cuando te sumerjas de pleno en los años más duros del Apartheid y las protestas sádicamente reprimidas.

Absurdo...pero real. Apatheid museum

 En esta fase se añade otro elemento ambiental  que acentúa  la sensación de desasosiego, pues desembocas en una sala oscura donde distintas pantallas muestran documentales de manifestaciones y violencia. El sonido, a todo volumen, te intimida. Las imágenes,vertiginosas y duras cual bala directa a tu sien, te apabullan. Pero sigues caminado, inexorable como el tiempo de la Historia que recorres, y percibes que poco a poco los pasillos se anchan, los barrotes ya no están, la iluminación aumenta...Estás en la época de transición,  pronto vas a ser testigo de las negociaciones mediante las que consiguieron redactar la nueva constitución.  Y así, quemando etapas históricas, superando la opresión de metros ( decenas de años) atrás, vislumbras las rúbricas de la Carta Magna que abrió las puertas de un tiempo nuevo. Accedes entonces a un último pasillo, ancho y alumbrado con luz natural. Caminas hacia la salida, hacia la luz que te invade, saliendo al fin al aire libre. Has terminado tu viaje, bienvenido al jardín de la libertad y la igualdad.

-Robben Island.

La prisión de máxima seguridad en la que Nelson Mandela pasó la mayoría de sus 27 años preso.

Edificada en una isla a unos 45 minutos de Ciudad del Cabo.

Robben island desde Table mountain

 Se realizan visitas guiadas a la isla, y son altamente recomendables.

Te llevan en bote, y tras desembarcar, montas en un autobús en el que recorres la isla, donde un guía te explica los contextos geográfico, histórico y natural.

entrada de Robben island

"Impulsando" la libertad, Robben island

 Finalmente, paras frente a la prisión. Bajas y un expreso te recoge para realizar contigo la visita al interior de la cárcel. Habla tanto de la organización interna del presidio como de su propia experiencia, así como de las vivencias de los iconos de la lucha anti-apartheid.


Ex preso explicándonos su experiencia, Robben island

Ficha identificativa, Robben island

Como ejemplo, se ve la celda de Nelson Mandela,
Celda de Nelson Mandela, Robben island
la cantera de la que extraían en régimen de trabajos forzados la roca con la que después se apuntalaría la construcción de su propia prisión, el patio en el que Mandela consiguió que le concedieran la creación de un pequeño jardín para tener la sensación de que algo en su vida seguía bajo su control, o la casa en la que Robert Sobukwe pasó aislados seis años, sin hablar con nadie más que con una parlamentaria a la que le dejaban visitarle cada mucho tiempo ( " se me está olvidando hablar", llegó a decirle).

Vivienda en régimen de aislamiento de Robert Sobukwe, Robben island

Iconografía de la lucha, Apartheid museum

-Pretoria.

Lugar de residencia de Mandela cuando fue presidente del gobierno.