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viernes, 6 de enero de 2017

EL TRANSPORTE EN SUDÁFRICA

Nosotros, durante un mes, utilizamos tres medios de transporte.
La mayoría del viaje lo hicimos en coche alquilado. Fue un pequeño Ford Figo blanco, y aguantó como un campeón los más de 5000kms que le hicimos.
Con este coche recorrimos más de 5000kms
Sudáfrica es un país extenso, con grandes distancias que recorrer ( el sur es relativamente cómodo, pero a medida que subes las distancias aumentan), y una red principal de carreteras de buena calidad. Apenas hay peajes, y los que pasamos ( por ejemplo antes de llegar a Tsitsikamma) no son caros.
La mayoría de las carreteras son de un carril de ida y otro de vuelta, pero los sudafricanos han ideado un código de circulación no escrito mediante el que facilitarse la circulación: aprovechan la gran anchura de los arcenes para echarse a un lado y permitir el adelantamiento al que llega por detrás.
Código oficioso de adelantamiento
Educados y amables como son, aquel que te adelante activará las luces de emergecia para agradecer la cortesía, tu ráfaga de luces largas dirá "de nada".
red pricipal de carreteras, Sudáfrica

Curioso...Y una locura hasta que descifras el código.
Las carreteras secundarias son de peor calidad, pero encontramos obras de acondicionamiento y ampliación en gran parte del país, como llegando a Free State o a lo largo de gran parte de la provincia de Mpumalanga.
carretera secundaria, Sudáfrica

Trabajadoras calentándose con una hoguera. Obras camino de los Drakensberg

Eso sí, estás en África, por lo que si quieres disfrutar de alguna de las perlas del país deberás aventurarte necesariamente en algunas pistas sin asfaltar...y en caminos de baches ( así descubrimos Bulungula) que te retrotraerán a tu niñez en aquellas añoradas barracas saltarinas de las ferias de los pueblos.
camino sin asfaltar, Bulungula

La comodidad en la conducción disminuye en las ciudades, aunque por distintas razones dependiendo del tipo de ciudad. En aquellas "occidentalizadas" como Cape Town o Johannesburgo la densidad de tráfico puede llegar a ser demencial. Súmesele a esto que en los stops tiene preferencia el que antes llegue...Y que nosotros aun hoy no tenemos del todo claro a qué semáforo hay que obedecer                ( creemos que la prioridad la marca el que esté en la dirección a la que quieres ir, no el que tienes inmediatamente delante. De todos modos, admitimos nuestra total ineptitud descodificando esta regla).  Pero África sorprende, y curiosamente, el día que en el barrio de Johannesburgo donde nos alojábamos se averiaron los semáforos, el tráfico fluyó más ordenado que nunca. Era un cruce de cuatro carriles y cuatro direcciones. Eficiente autogestión, sí señor. Y un poema nuestra cara cuando percibimos que no funcionaban...
En las ciudades "africanizadas" el problema es el caos de idas y venidas de todo tipo de vehículos, sin orden aparente a ojos de dos novatos en estas lides. Agregad peatones cruzando por doquier y animales ( domésticos algunos, véase cerdos y gallinas; Salvajes otros, como los monos) invadiendo la calzada...O decenas de taxis tocando el claxon al mismo tiempo para atraer clientes ( ¿?   ¡! )...Toda una experiencia.
saludos "on the road"

Hay que tener muchísimo cuidado, y esto en todos lados, con las furgonetas que ejercen de taxis. Conducen muy, y remarcamos el muy, temerariamente.
En Cape Town, quien no quiera conducir, puede aprovechar el gran servicio que ofrece "mycity bus". Es una línea de autobuses bien organizada que conecta los principales núcleos de la urbe. Nosotros la convertimos en nuestro principal medio de transporte. Los últimos días utilizamos también el tren para llegar al barrio de nuestros couchsurfers. En este caso la experiencia fue menos agradable: sufrieron grandes retrasos que masificaron los vagones, e incluso se originó una pelea en la estación principal. Las paradas no están bien iluminadas y la limpieza no es la mejor. Asimismo, las puertas se cierran y desbloquean manualmente, dando origen a escenas tales como hacer parte del trayecto con las puertas del vagón abiertas porque los viajeros más cercanos a la puerta deseaban sentir el aire...o sacar la cabeza con el tren en marcha. La entrada y salida en los tornos de la estación principal tenía un punto caótico, ya que los tornos no funcionaban, y por lo tanto, comprobaban todos los billetes visualmente. Nada especialmente grave en todo caso ( a excepción quizá de los "suicidas" inconscientes de "cabeza sobrante"). Aunque más tarde de lo previsto en ocasiones, terminamos llegando siempre a nuestro destino.
En Johannesburgo, el tren al que subimos para salir del aeropuerto nos pareció muy caro, pero ninguna queja en cuanto al servicio.
Por último, y aunque nosotros no lo utilizamos, queremos nombrar el "bazzbus", pues les será de utilidad a aquellos que no quieran alquilar un coche. Esta línea de autobuses hace la ruta uniendo todos los backpackers del país, por lo que el viajero puede subirse y bajarse directamente en el hostel que decida. Sabemos gracias a gente que allí conocimos, que llamándoles con antelación, pueden incluso llevar solamente la mochila al backpacker solicitado, liberando así al viajero del peso de la mochila, facilitándole la ruta a pie si así lo desea. Sobre la calidad del servicio no podemos opinar.
Asimismo, existen vuelos internos relativamente asequibles, aunque a horas intempestivas...y como en nuestro caso entre Johannesburgo y Cape Town, en aeropuertos muy alejados de la ciudad.
Queremos cerrar este post agradeciendo explícita y públicamente a Oan, nuestro couchsurfer en Johannesburgo, su inestimable ayuda y generosidad. Nos llevó al aeropuerto de Lanseria ( a más de media hora en coche desde el centro ) a las 4 de la mañana. No sabemos si hubiéramos podido llegar a tiempo sin él.
So, Oan, thank you.






¡Ah! ¡Se nos olvidaba lo más esencial!  Circulan por la izquierda.

sábado, 31 de diciembre de 2016

MUSEO DEL APARTHEID, JOHANNESBURGO

Creemos que este museo merece una entrada donde la atención no se disgregue, por lo que hemos recuperado esta parte de la crónica de una entrada anterior. Si estáis interesados en historia, política, o incluso arte, a fe que este lugar os gustará. Si lo visitáis, preparaos porque impacta, pero pasad, es esclarecedor. 

Situado a 20 minutos de Soweto en coche, el museo está exquisítamente planificado y ofrece una experiencia multidimensional, aunando la típica exposición de objetos reales con una multiplicidad de sensaciones provenientes tanto de la organización física del interior como del dominio de la intensidad lumínica. 

Los accesos al edificio principal están divididos entre una puerta para blancos y otra para no blancos, asestándote así el primer crochet antes incluso de que hayas sobrepasado el umbral. Ya estás alerta, ya empiezas a tambalearte. El interior te noqueará. 

Segregación, Apartheid museum


Tras atravesar una zona de transición a través de pasillos separados ( jalonados de objetos reales referentes a la clasificación racial y a la exclusión institucionalizada) según la raza correspondiente, comienza un recorrido concebido a modo de línea temporal a través de la historia de Sudáfrica.

Segregación, Apartheid museum

 Estos primeros años que cruzas van aportándote el contexto general que sirvió de soporte al nacimiento del Apartheid. Al mismo tiempo, la estrechez y la oscuridad de los corredores por los que transitas van sumiéndote en una atmósfera opresiva e incómoda, que alcanzará su cénit cuando te sumerjas de pleno en los años más duros del Apartheid y las protestas sádicamente reprimidas.

Absurdo...pero real. Apatheid museum

 En esta fase se añade otro elemento ambiental  que acentúa  la sensación de desasosiego, pues desembocas en una sala oscura donde distintas pantallas muestran documentales de manifestaciones y violencia. El sonido, a todo volumen, te intimida. Las imágenes,vertiginosas y duras cual bala directa a tu sien, te apabullan. Pero sigues caminado, inexorable como el tiempo de la Historia que recorres, y percibes que poco a poco los pasillos se anchan, los barrotes ya no están, la iluminación aumenta...Estás en la época de transición,  pronto vas a ser testigo de las negociaciones mediante las que consiguieron redactar la nueva constitución.  Y así, quemando etapas históricas, superando la opresión de metros ( decenas de años) atrás, vislumbras las rúbricas de la Carta Magna que abrió las puertas de un tiempo nuevo. Accedes entonces a un último pasillo, ancho y alumbrado con luz natural. Caminas hacia la salida, hacia la luz que te invade, saliendo al fin al aire libre. Has terminado tu viaje, bienvenido al jardín de la libertad y la igualdad.

domingo, 11 de diciembre de 2016

LA SUDÁFRICA DE LOS SUDAFRICANOS ( PARTE 3)

Sudáfrica es muchas cosas y todas a la vez. Es materia y antimateria conviviendo en el alambre, es arcoiris de belleza exultante, es cautivador anochecer que tornará en abrumador amanecer, es noche cerrada anunciando tormenta que siempre amaina aunque a veces demasiado tarde, es bóveda estrellada preludio de un sol luminoso guardián de rescoldos.

Porque Sudáfrica es todo eso y más, he aquí un relato polifónico hilado con retazos de lo que la gente nos dijo: 

-"Tener un socio de raza negra está bien, pero el gobierno sólo aplica esta ley con los sudafricanos. Yo quise abrir un negocio con un socio de Zimbabwe y no pude...y era completamente negro.

Personalmente prefiero trabajar con personas negras de fuera de Sudáfrica: vienen  a la hora, si no van a acudir llaman por teléfono para avisar...

Los sudafricanos no cumplen porque la ley los protege" ( hombre blanco de unos 60 años, Cape Town)

-"Los jóvenes, para abrir un negocio sin que nadie nos condicione, le pagamos un dinero X a algún conocido negro, incluso a alguien que no conocemos, para que su nombre conste como socio fundador" ( hombre blanco de 31 años, Hermanus)

-"¿ Mañana es fiesta aquí?" ( pregunta que nos hicieron, debido a que al día siguiente eran las elecciones, dos trabajadores jóvenes negros en un supermercado de Cape Town).

 

Protesta del partido ANC en Soweto, Johannesburgo

-"¿ A qué hora cerráis mañana? -No sabemos. -¿Cómo?¿No sabéis a qué hora termináis mañana de trabajar?- No, pregúntadle a nuestro jefe" ( conversación con varias trabajadoras negras en un supermercado de Cape Town).

-"Aquí los negros tienen más difícil terminar la educación básica ( hombre blanco de 24 años, Pretoria)

-"Tenemos una tasa de abandono escolar muy alta. Nuestros alumnos tienen muchos problemas estructurales: drogas, alcohol, pobreza extrema,SIDA, si fallecen sus progenitores el o la hija mayor ha de hacerse cargo de los pequeños..." ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

Township Joe Slovo, Cape Town

-"De todo el profesorado, sólo cobramos 4 ó 5" ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

-"¿ Metodología? No entiendo la pregunta" ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, Cape Town).

-"Tenemos un ratio que puede llegar hasta 60 alumnos por profesor ( profesora blanca de un colegio de secundaria del township Joe Slovo, donde las aulas están en módulos prefabricados, Cape Town).

-"En una chabola como esta pueden llegar a vivir dos familias enteras ( directora negra de un colegio de primaria del township Joe Slovo, Cape Town, preuntada por cuánta gente vive en cada minúscula chabola de chapa que conforman las viviendas del township).


-"El hombre que conocisteis ayer está manco porque un cocodrilo le arrancó el brazo. Fue con su hijo al río y el cocodrilo atacó al niño. Fue a defenderle y el cocodrilo le llevó el brazo. Salvó la vida de milagro: la única persona que compartía el campamento con ellos era médico, y consiguió contenerle la hemorragia a duras penas hasta que llegó el helicóptero de evacuación ( mujer blanca de 72 años, Cape Town)

 

sábado, 26 de noviembre de 2016

LA SUDÁFRICA DE LOS SUDAFRICANOS ( PARTE 2)

Sudáfrica es muchas cosas y todas a la vez. Es materia y antimateria conviviendo en el alambre, es arcoiris de belleza exultante, es cautivador anochecer que tornará en abrumador amanecer, es noche cerrada anunciando tormenta que siempre amaina aunque a veces demasiado tarde, es bóveda estrellada preludio de un sol luminoso guardián de rescoldos.

Porque Sudáfrica es todo eso y más, he aquí un relato polifónico hilado con retazos de lo que la gente nos dijo: 

-"Lo mejor de Johannesburgo son la gente y la energía. Lo peor el tráfico...y también la gente" (hombre blanco de 24 años, Johannesburgo).

-"African rules? No rules" (hombre blanco de 32 años, Onrus)


Seguridad

 -"Tuvimos una suerte inmensa con Mandela. La mayoría de nosotros, después de 27 años encarcelados y con todo lo que le hicieron, habríamos salido con ganas de matar a todos" ( hombre blanco de unos 60 años, Cape Town).

-"Aquí convertimos en negocio cualquier problema" (hombre blanco de 32 años, Onrus).

-"Si hay algún problema yo decido quién tiene razón y quién no y el culpable debe compensar al otro" ( hombre negro, jefe de poblado, Bulungula)

-"Cambiar las cosas en Transkei es difícil, porque es difícil llegar a acuerdos con los jefes tribales, quieren mantener su liderazgo" (hombre blanco de unos 60 años, Cape Town).

 

Hut en construcción

-"Tratamos de concienciar a la gente, y hoy en día, estamos creando un nuevo plan de alfabetización de adultos, porque el anterior no nos dio resultado...Dejaron de venir al de poco tiempo" ( mujer negra de unos 40 años, Bulungula)

-"Por fin está empezando a descender la tasa de natalidad,  creo que a medida que la gente va consiguiendo vivienda propia" ( hombre blanco de unos 60 años, Cape Town).

 

Transkei

  -"Ya hay agua corriente en la mayor parte del país" ( mujer de 62 años, Cape Town)

-"Tenemos un problema serio de alcohol y drogas" ( mujer de unos 65 años, Porth Elizabeth)

martes, 1 de noviembre de 2016

JUGUETEANDO CON EL MIEDO

Fuimos esparciendo la cautela en distintos recovecos de nuestro equipaje. Lugarcitos de difícil acceso donde nadie excepto nosotros podía encontrarla; índice de criminalidad, montoncito de cautela en minúsculos bolsillos; Segregación y sangre, pizquita de cautela tras insólitas solapas; Esperanza de vida, puñadito de cautela en un discreto doble fondo; Ideas preconcebidas, manojito de cautela escondido en el zapato.
Casualmente, o seguramente causalmente, acumulamos valentía justo al lado de cada acopio cauteloso. Haciendo un cálculo somero, siempre un poco más de lo que había en la pila adyacente. De acabarse alguna reserva, que no fuera la del arrojo.
Recién aterrizados en Sudáfrica, reconociendo Ciudad del Cabo ya comenzando a anochecer, nuestro estado de alerta nos jugó una mala pasada, pero nos relajamos ipso facto a la mañana siguiente: "qué distintas se aprecian las cosas con luz".

camino de Ciudad del Cabo
En realidad solo las palabras podían provocarnos miedo. Casualmente, o nunca sabremos si causalmente, las frases revestidas en pátinas de temor siempre nos las dijeron personas blancas. Una de esas sentencias disfrazadas de consejo chocó de lleno contra nuestro muro de contención occidental: " aquí los más peligrosos son los niños".
Ya fuera por nuestra idílica visión de la niñez primermundista, o por nuestra profesión ( ambos somos profesores de Educación Infantil y Educación Primaria), o por la coraza emocional que nos impide unir inocencia y peligro de muerte en la misma oración, nosotros no quisimos creernoslo.
niños en Sudáfrica
Pero la batalla contra molinos de viento está perdida de antemano, y la realidad nos abofeteó cuando un niño captó nuestra atención en una inhóspita carretera sudafricana. Estaba jugueteando con un objeto metálico que brillaba bajo un  sol intenso. Era una pistola y el crío no llegaba a los 10 años.
Dos semanas después llegamos a Johannesburgo, donde el miedo es un vecino más con el que convivir, pero también un sobreexplotado recurso lucrativo. Nosotros no lo sentimos, probablemente porque íbamos bajo el amparo de gente local que nos llevaba y nos traía, pero la gestualidad de los oriundos habla de rutinas de prevención asentadas a lo largo de decenios y de gente acostumbrada al enfrentamiento ( un agente de seguridad privada agarró la pistola cuando nos acercamos a preguntarle por una dirección, soltándola al comprobar que nuestras manos estaban visibles).
Entran en este apartado los peligros de la fauna salvaje, como dos elefantes  caminando hacia tu coche entre aspavientos de aviso.
Elefantes en Addo elephant National Park
En definitiva, acertamos al memorizar los recovecos donde guardamos a buen recaudo la cautela, pues si bien es innegable que en Sudáfrica el miedo está latente, casualmente, o quién sabe si causalmente, durante un mes sólo sentimos miedo de llegar a sentir miedo.

sábado, 13 de agosto de 2016

ITINERARIO

- Día 1-4 Cape Town

- Dia 5 Bettys Bay- Hermanus - Onrus
- Día 6 The Hoop - Cape Agulhas - Hermanus - Onrus
- Dia 7 Mossel Bay - Knysna
- Dia 8 Brenton on Sea - Pletenberg Bay - Knysna
- Día 9 Tsitsikamma
- Día 10 Tsitsikamma - Jeffreys Bay - Port Elizabeth
- Día 11 Addo Elephant National Park - Port Elizabeth
- Día 12 Port Elizabeth
- Día 13 East London
- Día 14 Bulungula
- Dia 15 Bulungula
- Dia 16 Pietermaritzburg
- Día 17 Drakensberg - Cathedral Natural Park
- Día 18 Drakensberg - Amphitheatre
- Día 19 Sabie
- Día 20 Kruger National Park
- Día 21 Kruger National Park - Graskop
- Día 22 Panorama Route - Graskop
- Día 23-26 Johannesburg
- Día 27-30 Cape Town 



lunes, 8 de agosto de 2016

INSEGURIDAD

    Nosotros no nos hemos sentido inseguros en ningún momento, pero sí queremos apuntar que por el centro de Johannesburgo nos movimos con la ayuda de un nativo. Nos movió en coche y se le notaba nervioso. Nos insistió varias veces en que mantuviéramos los seguros  cerrados y las ventanillas subidas. También vimos a un niño con una pistola ( no supimos dilucidar si era real o de juguete, pero ambos tuvimos la sensación de que muy lograda tenía que estar la réplica...) en una zona rural de Transkei y un arma que no supimos identificar junto a un spray pimienta en la repisa de la entrada de una casa en Onrus.

Orlando Towers, Johannesburgo

Armas en casa, Onrus

Armas en casa, Onrus


    Por lo demás, prácticamente toda la gente con la que nos hemos relacionado ha sido amabilísima. Como ejemplo, recordamos al hombre que sin saber hablar inglés, se implicó profundamente en explicarnos cómo debíamos volver a la carretera tras perdernos en las pistas de grava por las que se accede y se sale de Bulungula. Utilizando el idioma xhosa y el lenguaje corporal, empleó cerca de un cuarto de hora en asegurarse de que le entendíamos.

Buscando Bulungula

Y no es ni de lejos la única muestra de hospitalidad y amabilidad que hemos recibido.

    Nos ha gustado, además, el caracter amable y alegre de la población: aquel hombre que se sumó al free tour en Cape Town para agradecer las palabras inclusivas del guía  y contarnos su propia historia familiar, el camarero con el que bailamos en la cafetería del aeropuerto de Lanseria, los miembros de la empresa de seguridad privada que se ofrecieron a que les siguiéramos en coche para que tomáramos la ruta correcta, el couchsurfer que nos llevó en su coche al aeropuerto a las 3:30 de la mañana, las gestiones que realizaron para que pudiéramos acceder a la escuela del township Joe Slovo...y un largo etc.

Con todo lo contado colocado sobre ambos platos de la balanza, le corresponde a cada lector decidir qué es lo que lleva el río cuando suena.

     Nosotros  tenemos claro que  nos traemos en nuestro petate emocional un enorme sentimiento de agradecimiento.